El Anillo de Atlante
Su fama moderna surgió a finales del siglo XIX, cuando se dijo que el egiptólogo Howard Carter sobrevivió a la "maldición de los faraones" tras abrir la tumba de Tutankamón gracias a que portaba una réplica de este anillo. Históricamente, la leyenda atribuye este conocimiento geométrico a los sabios de la civilización perdida de la Atlántida.